Hace unas semanas llegó hasta mí esta noticia y me gustaría comentarla y compartirla con vosotros, porque me ha llevado a reflexionar sobre el género en el dibujo infantil.

En un reciente estudio realizado por Dean Snow, profesor emérito de biología de la Universidad de Pennsylvania, se concluye que el 75% de las huellas de manos encontradas en diferentes cuevas (en total 32 muestras) pertenecían a mujeres. Esto les lleva a pensar que muchas de las representaciones de arte paleolítico que se han encontrado también podrían estar realizadas por ellas.

A raíz de esta notícia, Lorena Sánchez de la revista Quo, se ha entrevistado con el director del Museo de Altamira, José Antonio Lasheras, comentando el papel de la mujer en la época prehistórica y me quedo con una de sus frases, en la que comenta que a la hora de explicar el arte rupestre en los libros nunca se ha planteado que pudieran ser las mujeres las que pintaran las cavernas, “como si fuera una verdad evidente e incuestionable que el arte paleolítico fuera ‘cosa de hombres’ ”.

Esto me ha hecho reflexionar sobre la cuestión del género en los dibujos de los niños, si depende de que sea un niño o una niña quién lo dibuja para que tenga unas determinadas características.

¿Hay dibujos de niña y dibujos de niño? 

Al pensar en ello, casi sin querer aparecen en nuestra mente un montón de estereotipos sobre cómo son los dibujos de niños y de niñas. Si es de niña seguramente habrá flores, pajaritos y agradables paisajes, donde predomine el rosa o los colores pastel. Si se trata de un niño, dibujará coches, con colores más vivos e intensos y con trazos más fuertes y rápidos. Pero esto no es así necesariamente.

En la etapa del garabateo, encontramos indistintamente formas angulosas o curvas, colores de todo tipo en niños y niñas. Más adelante aparece la figura humana y las escenas, y aunque a partir de los cuatro años sí vemos diferencias en los temas elegidos por unos u otros, no podemos hablar de un dibujo tipo para las niñas y otro para los niños, sino más bien de tendencias. El dibujo de la figura humana sí suele corresponderse con el género del pequeño, pero si predominan los ángulos a las curvas o si se usan unos colores a otros, esto responde al temperamento y carácter del niño, y no a su género.

Algunas madres me comentan con cierto reparo que el color preferido de su hijo para dibujar es el rosa o le encanta hacer flores. Otras veces se trata de niñas que su tema preferido en los dibujos son los coches. No hay razón para preocuparse por ello ni corregir esta cuestión. Cada uno tenemos una personalidad distinta y nos interesan cosas particulares.

También esto me hace pensar hasta qué punto los adultos y la sociedad en general contribuye a qué hayan temas preferidos en unos y otros, o ciertas formas y colores.¿Qué tipo de modelos les estamos enseñando? ¿Qué valores les trasmitimos sobre lo que son hombres y mujeres?

Sin duda, un gran tema para la reflexión.

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