En general, a todos los niños les gusta dibujar. Ya sabemos que el dibujo no solo es un actividad que proporciona placer al niño sino que mejora su coordinación ojo-mano, su psicomotricidad fina, su capacidad creadora,…

Por eso, si nuestro hijo no quiere dibujar, sin querer, nos causa cierta preocupación. Puede ser que el pequeño se sienta atraído por otro tipo de actividades, o quizá la actividad de dibujar la encuentre aburrida o la ha vivido como algo pautado y ha perdido el interés.

¿Qué podemos hacer para animar a nuestro hijo a dibujar? 

Partiendo de la base que nunca debe ser una actividad obligada, si no espontánea y lúdica, existen tres elementos con los que podemos contar para incentivar el dibujo libre.

1. Diversificar los materiales: para los adultos los materiales de dibujo son, en general, aquellos que venden en librerías o tiendas especializadas propias para dibujar y pintar. Pero para los niños cualquier elemento puede ser un material de dibujo. Prueba con alguno de estos:

  • alimentos (según edad): natillas, yogur, ketchup, mermelada, caramelo, etc.
  • material de moldear: plastilina, barro, arcilla, pasta de sal, etc
  • puffy paint
  • trozos de papel (tipo collage)
  • pegatinas (tipo gomets) o celos de colores

2. Cambiar los instrumentos: normalmente recurrimos a lápices, rotuladores, ceras o pinceles. Pero si esta tarea no le motiva, podemos utilizar otras cosas que también sirvan para dibujar y que supongan un juego, por ejemplo:

  • canicas
  • sus coches o muñecos
  • tampones (puedes hacerlos caseros con tapones de plástico, patatas, corcho, etc.
  • cepillo de dientes – cuentagotas
  • bastoncillos de algodón
  • pajitas de bebida
  • rodillos e espuma o algodón

3. Variar las superfícies: lo más común para nosotros es pintar sobre un folio o cartulina. Pero como padres sabemos que ellos identifican cualquier superfície como soporte para dibujar. Yo te propongo:

  • el interior/exterior de una caja
  • un cd viejo (necesitarás rotuladores permanentes)
  • elementos de plástico (botellas, papel film, papel adhesivo para forrar libros, etc.)
  • bolas o trozos de porexpan
  • arena, harina, azúcar u otros
  • tela
  • globos
  • el propio cuerpo
  • en el agua (necesitas temperas o pintura al oleo)

De esta forma, no solo estás favoreciendo su motivación, sino que además están fomentando su creatividad y su pensamiento lateral. A la vez, estás generando en tu pequeño sentimientos positivos y estás compartiendo tiempo a su lado, lo que fortalece vuestro vínculo madre/padre – hijo/a.

Espero que con estas propuestas tú y tu peque podáis disfrutar juntos dibujando y pintando, a la vez que consigues que se desbloquee y se tome el dibujo de una forma tan divertida que quiera repetir muchas más veces.

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