El color es uno de los elementos más llamativos a la hora de realizar la interpretación de un dibujo y es motivo de muchas de las consultas que nos llegan por parte de padres y docentes. Y no es de extrañar, dada la importante información que nos proporciona, ya que, no solo nos informa del nivel de madurez del pequeño sino que nos muestra su estado emocional y aspectos relevantes de su personalidad.

Haciendo una búsqueda rápida por internet, encontraremos cientos de entradas con la interpretación de los distintos colores en el dibujo infantil, pero esta interpretación no puede hacerse de un modo lineal. Debemos tener en cuenta una serie de variables para afinar en su interpretación.

Pero antes veamos por qué el color nos aporta información psicológica.

La psicología del color

Desde que Aristóteles describiera los colores básicos relacionados con los elementos de la Tierra, el color se ha estudiado ampliamente a nivel científico. Pero no fue hasta que Goethe escribiera su tratado sobre “Teoría del color” que éste se consideró como la tercera dimensión en la percepción de los objetos.

Fue Eva Heller quién tomó el relevo de su trabajo y elaboró el conocido estudio “Psicología del color”, en el que estudia la vinculación existente entre los colores y nuestros sentimientos, logrando demostrar que la elección de los colores no es accidental sino que responde a la asociación de experiencias universales que están arraigadas en el lenguaje y pensamiento de todos nosotros.

Es por ello que la expresión del color tiene, por un lado, la función de proyectar nuestro estado de ánimo y por otro el de restablecer nuestro equilibrio emocional. De ahí que diga tanto sobre nuestra afectividad y tenga un valor psicológico.

¿Qué variables hay que tener en cuenta para interpretar el color en los dibujos? 

Cuando describimos los elementos de un dibujo, el color es una de las propiedades que vemos en primer lugar. Así pues, no vemos una casa, un sol o un pájaro, sino que podemos apreciar que la casa es roja, el sol amarillo o el pájaro azul.

Sabemos que cada color tiene un significado. Por ejemplo, el rojo es vitalidad, el amarillo alegría y el azul calma, pero tenemos que tener en cuenta las siguientes variables para hacer una interpretación correcta de cada uno de ellos.

La edad del niño

A medida que el niño se va desarrollando, el uso del color evoluciona de lo más puramente perceptivo o su correspondencia con la realidad. Es decir, mientras que a un pequeño de 2 años experimenta el contraste que produce el color sobre el papel a un chico de 12 años le interesa más representar las cosas según las ve en la realidad.

La disponibilidad de colores

Una de las primeras cosas que debemos saber para interpretar el color en los dibujos es si el niño disponía de todos los colores posibles a la hora de realizarlo. Si el pequeño sólo dispone de unos pocos colores, el análisis del color pierde validez, puesto que el niño no ha tenido posibilidad de seleccionar entre todas las opciones de color, sino sólo entre unas pocas. De ahí que sea fundamental poner a su disposición toda la gama de colores.

La frecuencia de uso

Cada persona tiene sus propias preferencias en los colores que elige (esto es muy fácil de entender con la ropa que nos ponemos). Hay quién le gusta más los colores que impacten, mientras que a otro le pueden gustar los más discretos, o habrá quién prefiere usar unos pocos o variarlos con frecuencia.

Si seguimos la trayectoria del color en los dibujos de un niño será más fácil apreciar si tiende más a cierto tipo de colores que a otros y podremos hablar de una tendencia en el uso del color.

La gama cromática

Siguiendo con la idea anterior, es importante observar si se utiliza uno o varios colores y si éstos son predominantemente fríos (azul, verde, morado, etc.) o cálidos (rojo, naranja, amarillo). Como regla general, podemos decir que lo habitual es encontrar entre cuatro y seis colores por dibujo, utilizando toda la gama de color, tanto fríos como cálidos. Si se usa un solor color o éste predomina por encima del resto, también tiene un significado concreto.

Por otra parte, deberemos observar si éstos se utilizan de forma nítida o bien con apariencia sucia (emborronada o mezclada), ya que en este caso puede ser indicación de alguna inhibición o confusión a nivel emocional.

Intensidad del color

Dentro de la gama cromática, los colores pueden ser vivos o pálidos según la carga de color que se realice sobre el papel. Así, los colores vivos nos hablan de vivacidad y deseos de expresarse mientras que los pálidos sugieren mayor sensibilidad y timidez.

La adecuación del color

En cualquier dibujo podemos observar dos tipos de uso del color: el que quiere representar al objeto real o el que lo simboliza según el significado que le da la persona a ese objeto.

A medida que el niño madura también lo hace su representación del color. Por ello, cuando encontramos un uso poco usual del color en el dibujo o en alguno de sus elementos su interpretación psicológica adquiere mayor relevancia, ya que nos aporta información importante sobre el estado emocional de ese niño y su nivel de maduración.

Finalmente, aunque no menos importante, es necesario tomar en consideración las explicaciones y comentarios que el niño realiza sobre cada uno de sus dibujos. De esta manera, podremos comprender mejor porqué ha realizado su dibujo de tal o cuál manera y poner en contexto su representación gráfica.

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