Mi familia y yo hemos pasado los últimos días trasladándonos a nuestra nueva casa y os prometo que ha sido algo agotador, pero pese al cansancio, hay algo que me entusiasma por encima de todo y es la nueva perspectiva del espacio que te da estar en un sitio distinto.

El nuevo espacio te permite rediseñar y organizar las cosas de una forma distinta, incluso más eficiente, porque ya has vivido la experiencia de tener esos elementos de una determinada manera y sabes lo que te sirvió y lo que no resultó tan funcional.

Habiendo atendido lo más urgente (comidas y dormir), ahora me encuentro diseñando el espacio de juegos de los niños con sus rincones temáticos. Le toca el turno al rincón de dibujo.

Como cualquier otro espacio, es necesario saber el sitio que le podemos destinar, la ubicación y el material que vamos a incluir. Teniendo en cuenta esto, conseguiremos un diseño adaptado a nuestra realidad y necesidades. Pero se convierte en todo un reto cuando el espacio del que disponemos no es el suficiente para lo que queremos incluir.

Aquí os comparto unas cuantas ideas que os pueden ser útiles a la hora de crear vuestro “rincón de dibujo”:

1. Adecua el lugar y los materiales a su edad y gustos

Este es el aspecto más importante a tener en cuenta. No hace el mismo uso del espacio un niño de dos años que uno de seis, ni tampoco al que le guste desplazarse por las estancias del que prefiera sentarse en una mesa, o el que prefiera experimentar con los materiales del que sea un fan de las ceras, por ejemplo.

2. Ten visible el material

Aunque la memoria de los niños es prodigiosa, tenderán a coger aquel material que tengan más a la vista, por lo que si no lo ven es muy probable que no lo usen.

3. Hazlo accesible y portable

Organiza el material de dibujo en lapiceros o compartimentos para que sea fácil de coger y trasportar. De esta forma no solo trasmitimos sensación de orden, sino que fomentaremos la autonomía del niño, ya que lo podrá elegir y coger a su antojo, y se irá responsabilizando de su espacio de dibujo.

4. Aprovecha las paredes

Puede que tu pequeño prefiera moverse más libremente o no dispongas de suficiente superficie de dibujo, así que puedes colgar una pizarra, usar tableros de corcho o fijar papel de mural. Así podrá exponer sus obras e irlas modificando sin que os suponga ocupar mucho espacio.

Ahora solo os queda poner en práctica estos consejos y crear un rincón de dibujo a vuestra medida. Y no olvidéis guardar sus pequeñas grandes obras siempre que sea posible.

¡Que lo disfrutéis mucho!

Y si quieres más ideas, puedes consultar nuestro Rincón de dibujo.

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