A lo largo de mi formación y experiencia, he tenido la suerte de poder conocer a muchos profesionales de la educación interesados en el tema de la interpretación del dibujo infantil, y a muchos les sorprende e incluso, preocupa la falta de formación que se contempla en los contenidos de sus correspondientes carreras.

Como os vengo comentando en el blog, el dibujo infantil es una herramienta única para aproximarnos al mundo de los niños y conocerles mejor desde lo más profundo de su personalidad. A través del dibujo el niño habla sobre su vida, sobre sí mismo y sus emociones, su familia, sus vínculos y sus conflictos.

El día a día en las aulas

Todos sabemos las condiciones en las que la mayor parte de docentes trabajan: grandes grupos de alumnos de características muy heterogéneas, provenientes de realidades muy distintas y con situaciones familiares diferentes. Llegar a conocer a esos niños y adecuar la actividad docente según los ritmos de aprendizaje de cada uno de ellos es una ardua tarea, a veces incluso difícil de alcanzar.

En clases con tantos alumnos, lograr una atención personalizada es realmente complicado, y más aún detectar situaciones que interfieren el proceso de aprendizaje en las clases. Conlleva cierto tiempo de observación, y no siempre se dispone de él.

Entonces, ¿cómo atender esa diversidad desde el conocimiento de cada caso? ¿Cómo adecuar el aprendizaje a las necesidades de cada niño? ¿Cómo abordar el conflicto en el aula? ¿Cómo detectar situaciones de riesgo en el niño?

Un docente con un amplio bagaje profesional tiene más entrenamiento para reconocer a sus alumnos y tiene más estrategias para detectar ciertas cosas, pero aún así es difícil llegar a todo. Evidentemente en muchos colegios hay un equipo de profesionales de apoyo, pero quién está en primera línea es el maestro.

Por tanto, se necesitan recursos ágiles y sencillos para conocer al alumnado y detectar posibles dificultades. Es ahí donde el dibujo se convierte en una herramienta imprescindible para acercarse al alumno y detectar conflictos o dificultades en el aprendizaje.

El dibujo infantil como herramienta de conocimiento e intervención docente

A través de una actividad tan natural para el niño como es dibujar, el adulto recibe numerosa información. Aquí no son necesarios los cuestionarios ni las preguntas incómodas, el niño abre su alma porque en su naturaleza está dibujar.

Mediante el dibujo de la casa, del árbol o de la figura humana el niño se proyecta a sí mismo en el papel, nos habla así de su autoestima, de sus sentimientos, de cómo se vive a sí mismo.

Cuando nos dibuja a su familia nos muestra sus vínculos afectivos, su nivel de integración en el grupo, si existe equilibrio y armonía en su vida.

Los detalles, los colores, la ejecución de sus dibujos nos informan de su capacidad intelectual, su habilidad psicomotora, su percepción de la realidad, su manera de entender el mundo y de vivirlo.

Con esta información se puede diseñar las actividades o establecer los grupos de trabajo, por ejemplo. Podremos conocer el temperamento de nuestros alumnos, su manera de relacionarse con otros, su preferencia por trabajar en equipo o realizar actividades individuales.

También será muy útil para detectar algún conflicto incipiente. Un niño que se siente aislado en clase o que sufre acoso escolar mostrará ansiedad e inhibición, sus dibujos hablaran de su sensación de aislamiento y de baja autoestima. Un niño con problemas en casa se va a dibujar con mucha probabilidad en último lugar en el dibujo de la familia o incluirá determinados elementos en los que refleje su malestar.

Como veis podría relatar infinidad de signos en los dibujos que nos aportan información de gran relevancia para la actividad en el aula.

Como afirma Roseline Davido, reconocida psicóloga infantil, “el dibujo que se hace en la escuela es ante todo un medio de acercarse al niño, por un lado para ayudarlo en sus adquisiciones y por otro para conocerlo mejor. Hoy en día es imperdonable ignorar los dibujos de los niños, pues son un medio privilegiado de acercarnos al conocimiento de su personalidad”.

Por eso considero fundamental el conocimiento sobre interpretación del dibujo infantil por parte de los profesionales de la educación como una herramienta de apoyo21 a su actividad, como un instrumento más en su día a día. Y no sólo por una cuestión práctica para sí mismos, sino como un deber para atender a todos esos niños desde el respeto a su individualidad.

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