En uno de nuestros artículos estuvimos comentando los beneficios terapéuticos que los mandalas tienen para ciertos trastornos que aparecen en la infancia, concretamente el TDAH. Ahora queremos plantear la cuestión sobre cuál puede ser el mandala más adecuado para el pequeño.

A la mayoría de niños les encanta dibujar y colorear mandalas, y pueden llegar a dedicar largo tiempo a esta actividad. De hecho, el trabajo con mandalas permite mejorar la atención y la concentración, y es una buena oportunidad para entrenar el gesto grafomotor, ya que se trata de dibujar y colorear las formas que lo componen con instrumentos y movimientos semejantes a los de la escritura. Además, es una valiosa herramienta para llegar al autoconocimiento.

En este artículo vamos a hablar sobre qué criterios tener en cuenta a la hora de elegir un mandala, para permitir que el niño se exprese abiertamente a través de ellos y disfrute de la tarea sin limitaciones.

Elegir un mandala adecuado

Si hacemos una búsqueda rápida por internet podemos encontrar miles de entradas con enlaces a páginas con modelos y ejemplos de mandalas para descargar. Pueden estar agrupados por forma, por tema, por edad o por nivel, pero entre tantas posibilidades ¿cómo decidir cuál es el mejor para el niño?

Como vengo insistiendo en mis artículos y como muchos terapeutas indican, el mandala ideal es aquel que la propia persona diseña partiendo de la forma primordial del mandala, el círculo con su centro. Dibujar uno propio permite un trabajo más abierto y creativo. No hay mejor expresión de uno mismo y del propio interior que la forma que surge libremente y se proyecta sobre el papel. Así conoceremos mejor el temperamento del pequeño y su estado de ánimo actual.

mandala intuitivo 2

Realizado por un niño de 5 años y 6 meses

Pero si optáis por elegir alguno de los que ya están diseñados, mi principal consejo es que os dejéis guiar por vuestra intuición, o mejor dicho, por la de vuestro hijo. La neurociencia ya ha demostrado que el cerebro hace su elección inconscientemente segundos antes de que la conciencia decida.

Así que si un determinado mandala llama la atención de tu pequeño, ese debe ser el que elija. Y si la elección no fuera la adecuada, lo que sucederá es que dejará de trabajar con él a los pocos minutos.

Sea cual sea la elección, es importante tener en cuenta la edad del niño, a mayor edad es posible mayor complejidad en las formas que dibuje o que coloree y viceversa.

En definitiva, el objetivo que debemos perseguir es que el niño disfrute con la actividad, y le deje expresarse libremente, evitando lo máximo posible condicionar e interrumpir su proceso creador.

En resumen, podemos concretar las siguientes claves para elegir el mandala ideal:

– Que pueda elegirlo libremente, es decir, que el niño pueda escoger entre crear el suyo propio o escoger una plantilla, priorizando siempre un trabajo abierto y flexible.

– Que sea adecuado a su edad y capacidad motora: al principio podemos partir de un simple círculo donde el pequeño dibuje sin limitaciones o presentar diferentes plantillas con formas primordiales (círculos, rayas, soles, etc.) y después podrá añadir nuevos elementos a la figura, en función de sus intereses y habilidad motora.

– Que sean acromáticos, es decir, que no estén coloreados parcialmente ni tengan zonas ennegrecidas, para que el pequeño pueda usar sus colores y combinaciones con total libertad y sin interferencias.

– Que permitan el uso de diferentes materiales: hay niños que prefieren usar solo los lápices de color, mientras que a otros les gusta mezclar materiales o incluso transformarlo, por ejemplo en un “collage”. La forma del mandala debe poder permitir un uso abierto a diferentes técnicas. Mirad por ejemplo cómo podemos crear un mandala utilizando solo un par de materiales sencillos: arena y piedras.

mandala sensorial

Como veis, escoger un mandala es un acto muy intuitivo y personal, en función del “aquí y ahora” de ese niño. Cuanto mayor libertad le demos al pequeño para elegir y realizar su mandala, mayor será su sensación de autonomia, y permitiremos que se pueda expresar de forma más abierta y confiada.

Si deseas más información sobre el tema o hacernos cualquier comentario al respecto, deja tus comentarios o ponte en contacto con nosotros a través de nuestro formulario.

2 comentarios
  1. Gustavo
    Gustavo Dice:

    Me parece interesante el tema de jmptmamdajap y trabajarlo con los chicos, soy docente de arte y tengo algunos chicos que presentan problemas de hiperactividad, motrisidad, y otros temas varios, me gustaría saber aun mas si hacen cursos presenciales sobre estos temas, gracias Gustavo

    Responder

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